Cuando hablamos de cerveza artesana lo primero que se ha de tener en cuenta es el trato personalizado y unitario que el maestro cervecero aplica sobre ella.

Muchas de ellas incluso han sido elaboradas con la exclusión de maquinaria, hecho que destaca aún más, ya que garantiza una esencia completamente distinta en cada botella. La imperfección hace de cada cerveza una cerveza única, ya que su elaboración no ha sido realizada en masa y por lo tanto no ha sufrido un método de elaboración técnico.

Todo buen aficionado a la cerveza, e incluso el que no lo es, puede apreciar en la cerveza artesana matices que en una convencional no encuentra. En primer lugar, la presentación es completamente distinta: mientras que en una cerveza convencional podemos ver un color unitario, el cual se repite en cualquier otra botella, la cerveza artesana presenta un color más turbio, incluso cambiante, que refleja la naturalidad de su interior.

En consecuencia, su textura también es distinta. Presenta una textura más espesa y en ocasiones se puede notar una diferencia de densidad en ella, hecho que acompaña al sabor también a veces cambiante. El sabor es cambiante, reclama una degustación de sus diferentes matices, transmite tradición.

En toda buena cerveza artesana, no se utiliza el gas añadido en fábrica, sino que el gas que tiene es el que ha obtenido mediante su proceso de fermentación, hecho muy relevante a tener en cuenta para todo buen cervecero.

Al igual que la cerveza convencional, hay diferentes gustos acerca de su consumo: hay quienes la prefieren fría, otros en lugar de ello templada. Esa decisión es personal, aunque se recomienda su primera degustación a una temperatura ambiente, si lo que se pretende es apreciar sus diferentes sabores o compararla con otra.

El número de "microcervecerías" en España está en augmento, hay quienes dicen que "volvemos a las raíces de la cerveza". En España esta evolución es relativamente actual, ya sea por la fuerza de las grandes empresas comercializadoras de cerveza en masa, o ya por la poca comercialización de las microcervecerías, pero en otros países como en Bélgica es un producto tan popular que cada pueblo tiene su propia cerveza artesana.

En definitiva, la cerveza artesanal no es ni mejor ni peor que la cerveza industrializada, es cosa de gustos, pero gana en naturalidad, dedicación y personalidad.


Desde NaturalNil te ofrecemos Poch's, una marca de cerveza procedente de La Garrotxa, en Cataluña, creada en 2011. Dos de sus tres productos han sido premiados en el "Dublín Craft Beer Cup 2015", con segunda y primera posición. Cada producto cuenta con una descripción detallada con la que podrás informarte sobre sus ingredientes, elaboración, sabor, color, textura...

¿A qué esperas? Refréscate con naturalidad y más sabor.